¿Existe la alergia al Sol?

Ahora que ya ha llegado el solecito, suelen acudir a la consulta pacientes que creen tener “alergia al sol” y es un motivo de consulta en primavera y/o al inicio del verano principalmente. 

 

Un típico caso que llega a la consulta puede ser el siguiente: 

La paciente que al llegar el buen tiempo se sentó a tomar un poco de sol, y cabo de unas horas o unos días presentó rojeces con granitos en la piel que pican mucho y han durado varios días. Y acuden a la consulta preguntando si tienen alergia al sol.

 

Cabe destacar que la mal llamada alergia al sol no existe. Lo que sí se produce son alteraciones dermatológicas desencadenadas por exposición solar, que pueden deberse a factores o causas externas como pueden ser fármacos o internas como alteraciones del sistema inmunológico que con la exposición solar produzcan ciertas lesiones cutáneas.

Este tipo de lesiones desencadenadas por radiación UV o la radiación visible las llamamos FOTODERMATOSIS, de las cuales existen 4 clasificaciones principales que son las siguientes:

 

  1. Fotordermatosis inmunológicamente mediadas
  2. Fotosensibilidad inducida por medicamentos y agentes químicos
  3. Fotodermatosis hereditarias por alteración en la reparación de ADN
  4.  Dermatosis fotoagravadas

 

De lo que yo os quiero hablar es sobre una entidad perteneciente al primer grupo y es la ERUPCIÓN POLIMORFA LUMÍNICA (EPL). 

La EPL es de las fotodermatosis más frecuentes, llegando a tener una prevalencia aproximada del 20%, principalmente en mujeres entre los 20 y 30 años en climas templados.

Se suele presentar por brotes repetidos de lesiones en la piel que pican y que aparecen predominantemente en la cara, el cuello, zona del escote, brazos y piernas, casi siempre son zonas expuestas.

Las erupciones aparecen al comienzo de la primavera y van mejorando conforme avanza la estación soleada, generalmente tras exposiciones repetidas al sol.

El modo de presentación son lesiones cutáneas es variado, que van desde pápulas, pápulo-vesículas, eccema, placas, o erosiones. La erupción aparece dentro de las primeras horas de la exposición inicial, y puede persistir entre 7-10 días.

 

Como tratamiento agudo, se suelen recomendar antihistamínicos y en ocasiones corticoides. Como prevención se recomienda protección solar de amplio espectro UVA-UVB e incluso en ocasiones se suelen utilizar betacarotenos orales unas semanas antes de iniciar con la exposición solar y mientras esta se vaya a seguir realizando. Además, algunos dermatólogos recomiendan fototerapia con PUVA para inducir tolerancia.

 

Así que ante la aparición de lesiones de este tipo, no dude en solicitar ayuda médica y ¡buen verano!.


Escribir comentario

Comentarios: 0